Consejos para mejorar tu digestión

Tener una mala digestión nos hace sentir incómodos, de mal humor y pesados, debido a que los alimentos y líquidos que se consumen, generan en el organismo toxinas que interfieren en el proceso metabólico.

Para que los alimentos sean digeridos completamente, cada enzima y jugo digestivo deben ser segregados en la cantidad adecuada, en el momento preciso y la pared intestinal debe encontrarse en un buen estado de salud.

Las características más comunes son ardor, sensación de pesadez en el estómago, dolor en el centro del pecho, sabor ácido en la boca, eructos frecuentes, náuseas y reflujo.

Situación que en la mayoría de los casos se produce por masticar muy poco los alimentos, tomar líquidos con las comidas (lo ideal es hacerlo dos horas después de cada comida, para que tu digestión mejore) y el estrés, ya que no se produce la cantidad suficiente de ácido estomacal y/o enzimas digestivas, factores que impiden que el proceso digestivo se realice correctamente.

Consejos:

1. Come cuando tengas hambre: Si consumes algo, pero en realidad no deseas hacerlo, los jugos digestivos no fluyen apropiadamente, por lo que te sentirás inflamado y con ello, tu digestión se verá dañada.

2. Evita el estrés y las discusiones a la hora de la comida.

3. Consume proteína: Lo ideal es hacerlo en cada comida. Cuando se tiene una alimentación baja en proteínas (huevo, carne, pollo, queso, etc), no se estimula la secreción de las enzimas digestivas.